Descubre Cáceres, Capital Nacional de la Gastronomía en 2015


Si en el 2014 fue Vitoria-Gasteiz, este año es Cáceres la ciudad que toma el relevo a la capital alavesa como Capital Gastronómica. Un reconocimiento que otorga la Federación Española de Hostelería con el fin de fomentar el turismo culinario, uno de los principales atractivos de nuestro país. Recordemos que en 2013 más de 60 millones de turistas visitaron nuestro país, de los que un 10 % reconocieron que vinieron atraídos “por la variada y rica oferta de la cocina española”. Si a esta cifra añadimos los turistas nacionales que viajan por España deseando descubrir las excelencias de nuestras cocinas regionales, podemos hacernos una idea del verdadero peso que la gastronomía tiene para el sector del turismo.

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La capital cacereña, con casi cien mil habitantes, se ha caracterizado siempre por ser una ciudad amable, tranquila, que sorprende gratamente cuando se la conoce, superando todas las expectativas iniciales del visitante. A su oferta de atractivos para el turista (como la Semana Santa, el festival de música, danza y arte WOMAD, el festival Cáceres Pop-Art, así como todas las labores de artesanía, cerámica, orfebrería, bordados, encajes, etc.), suma además su patrimonio histórico y cultural. Cáceres fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986 y alberga uno de los conjuntos urbanos de la Edad Media y del Renacimiento más completos del mundo. La ciudad es una joya patrimonial y un escenario idóneo para albergar eventos turísticos y gastronómicos de proyección internacional.

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Centrándonos en los aspectos gastronómicos de Cáceres, hay que destacar la importancia y variedad de su producto agro-alimentario genuino, con ocho denominaciones de origen protegidas y dos indicaciones geográficas protegidas. Todos estos productos tienen en común la calidad y el origen natural, y una elaboración tradicional que ha perdurado en el tiempo. La gastronomía cacereña es rica y variada. Tiene notables influencias de las culturas de las que es heredera, como la árabe y la sefardí, además de influencias de la vida pastoril y ganadera, sobre todo en la gastronomía más casera. Además, la cocina de conventos y monasterios de varios lugares de la provincia de Cáceres, como los de San Benito de Alcántara, Yuste o Guadalupe ha dejado un completo recetario de platos de caza y refinados postres.

Entre los muchos platos típicos de la gastronomía cacereña se cuentan los siguientes:

• En primer lugar, las migas. Decir migas es decir Cáceres. Este plato humilde pero sabrosísimo se prepara a diario tanto en bares como en casas particulares.

• Por otro lado, la sopa de tomate, los escabeches, los gazpachos o las carillas (un tipo de judía pinta) merecen la pena ser descubiertos.

• Si somos amantes de los quesos, no debemos dejar Cáceres sin probar la torta del Casar. Uno de los mejores quesos del mundo y una delicia para chuparse los dedos. Este queso de pasta blanda se produce en toda Extremadura, aunque la de El Casar cuenta con una nota sobresaliente.

• La cereza. En primavera, la floración de los cerezos convierte el acceso al valle del Jerte en una interminable caravanas de coches para admirar uno de los más impresionantes espectáculos naturales. El resto del año, este fruto está omnipresente en recetas, aunque lo mejor es comerla en verano, cuando está en todo su esplendor.

• Todos los derivados del cerdo y productos de matanza que nos vengan a la memoria, destacando el chorizo blanco, el chorizo rojo y, por supuesto, el jamón. En Cáceres la oferta de tapeo basada en este noble animal se puede encontrar en cada carta y resulta un placer aún asequible para casi cualquier bolsillo. Llegado este momento tenemos que hablar de la “patatera”, una morcilla emblemática de la ciudad que está compuesta por grasa de cerdo ibérico, patata, pimentón de la Vera, sal, orégano y ajo. La hay más y menos picante y también puede utilizarse para rellenar asados o cremas sabrosísimas con las que nos falta pan para untar…

• Los higos. Los bombones de higo son uno de los dulces más populares. No hay restaurante o bar en el que no figuren, de una forma u otra en la carta. El higo es una religión en Cáceres.

Sin pretender realizar un listado de todos los sitios que el turista debe visitar en los próximos meses, sí queremos destacar algunos establecimientos de renombre, con sus especialidades más sobresalientes. Eso sí, queremos también recomendaros que no perdáis el “instinto turista”, ese olfato que os llevará a la “aventura” y que os permitirá descubrir la “magia gastronómica” que esconden las calles de Cáceres.

Aquí tenemos una pequeña lista de los locales “imprescindibles”:

Atrio, el buque insignia de la restauración cacereña
Este restaurante con dos estrellas Michelin, es, sin duda, la estrella más brillante en el firmamento gastronómico extremeño, el buque insignia de la restauración cacereña. Su menú degustación aúna tradición, renovación y refinamiento. Mención aparte merece su bodega de vinos, una de las más impresionantes del mundo.

Tapeo: La cacharrería, Tapería de la Torre de Sande o la Bodega Mediaval.
La ciudad nos ofrece una tremenda oferta de sitios de tapeo como La Cacharrería. Andando por la zona antigua descubriremos que está repleta de locales en los que poder comer de miedo a buen precio, con sitios emblemáticos como la Tapería de la Torre de Sande, la Brasería Los Duendes o la Bodega Medieval. No deberíamos olvidar la Plaza Mayor, verdadero centro neurálgico de la ciudad, un espacio lleno de terrazas en donde tapear al fresco que, de junio a septiembre, es un lujo para esquivar las altas temperaturas. El resto del año, también se puede picar al aire libre. Aquí es La Minerva la que se está abriendo paso como sitio de referencia a la hora de degustar las más sabrosas tapas acompañadas de los mejores vinos y cervezas.

Restaurantes de precio medio
Encontraremos también numerosos restaurantes de precio medio que merece la pena conocer. Entre los más destacados figura Eustaquio Blanco, donde hacen una maravillosa ensalada de perdiz escabechada, además de muchas otras especialidades. Y en una típica casa cacereña del siglo XIX, con techos altos y abovedados, nos esperan los exquisitos platos de Madruelo con lo mejor de la tierra según temporada
Los turistas que visiten la capital cacereña, además de disfrutar de la gastronomía en establecimientos reconocidos por guías prestigiosas, con certificaciones de calidad, pueden acercarse también a las distintas comarcas cacereñas y de la región, para conocer el origen de los productos, participar en fiestas y eventos, pudiendo descubrir toda la cultura relacionada con la gastronomía.

Cáceres, su gastronomía, su hospitalidad, una ciudad por descubrir. Si todavía no la conoces, este año es tu oportunidad. Seguro que te enamora. ¿Vamos planificando una escapada?