Greco 2014: Una ocasión irrepetible para visitar Toledo

05/06/2014

seguro_equipaje_erv_turismo_toledoTodavía estamos a tiempo de visitar la mayor exposición jamás realizada sobre Doménikos Theotokópoulos, el Greco, que hasta la fecha está constituyendo el gran reclamo de esta primavera para la capital manchega. Organizada para conmemorar el IV Centenario de la muerte del genial pintor, está siendo todo un éxito, con más de 657.000 visitas hasta el pasado 15 de Mayo, esperándose superar la cifra total de un millón cuando se clausure el próximo día 14 de junio. Esta vez desde ERV os proponemos una escapada a la ciudad y disfrutar de sus números eventos programados con motivo del IV Centenario.

De todos es conocida la relación de El Greco con la capital toledana. Nacido en Creta en 1541, con 26 años se traslada a Italia, donde reside durante una década, y, tras pasar por Madrid, llega a Toledo en 1577, donde vivió y trabajó hasta su muerte en 1614. Su obra se compone de grandes lienzos para retablos de iglesias, numerosos cuadros de devoción para instituciones religiosas y retratos considerados del máximo nivel. En sus primeras obras españolas se aprecia la influencia de sus maestros italianos (Tiziano, Tintoretto y Miguel Ángel). Sin embargo, pronto evolucionó hacia un estilo personal caracterizado por sus figuras manieristas extraordinariamente alargadas con iluminación propia, delgadas, fantasmales, muy expresivas, en ambientes indefinidos y una gama de colores buscando los contrastes. Este estilo se identificó con el espíritu de la Contrarreforma y se fue extremando en sus últimos años

La apreciación de su pintura ha ido cambiando. Hasta dos siglos y medio después de su muerte fue considerado un pintor excéntrico y marginal en la historia del arte, y hoy se le considera uno de los artistas más grandes de la civilización occidental.

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El Greco no planeaba establecerse en Toledo, pues su objetivo era obtener el favor de Felipe II y hacer carrera en la corte. Pero faltándole el favor real, el Greco decidió permanecer en Toledo, donde sus obras empezaron a cosechar éxitos (La Asunción, La Trinidad, El Expolio) y su nombre comienza a ganar reputación, atrayendo la atención de nobles, intelectuales y autoridades eclesiásticas. En 1586 comienza la que con el tiempo sería su obra más famosa, El Entierro del Conde de Orgaz, que, situada todavía en su lugar original (Iglesia de Santa Tomé) es uno de los puntos de visita obligada para todo turista que acuda a la capital manchega.

Desde 1596 hasta su muerte, no cesan los trabajos, debido a la gran fama alcanzada por el artista en los años anteriores y, también, al prestigio y amistad con un grupo de mecenas locales que le proporcionaron con regularidad encargos importantes. El 7 de abril de 1614 fallece con 73 años, siendo enterrado en Santo Domingo el Antiguo. En los treinta y siete años que el Greco vivió en Toledo, su estilo se transformó profundamente. Pasó de un estilo italianizante en 1577 a evolucionar en 1600 a uno muy dramático, propio y original, intensificando los elementos artificiales e irreales. En sus últimos quince años, el Greco llevó la abstracción de su estilo hasta límites insospechados. Sus últimas obras tienen una intensidad extraordinaria, hasta el punto que algunos estudiosos buscaron razones religiosas, asignándole el papel de visionario y místico. Consiguió imprimir a sus obras un fuerte impacto espiritual alcanzando el objetivo de la pintura religiosa: inspirar emoción y también reflexión. Su dramática y, a veces, teatral presentación de los asuntos y figuras eran vivos recordatorios de las glorias del Señor, de la Virgen y de sus santos.

En la web oficial que se ha creado para esta conmemoración (www.elgreco2014.com) podemos encontrar todas las actividades y eventos programados, así como recorridos turísticos por los llamados “Espacios Greco”: iglesias, capillas y hospitales que muestran obras del pintor en el mismo lugar donde él las creó, lo que les da un sentido único. Recordemos también que la ciudad de Toledo es nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986, constituyendo un centro turístico de primer orden, por ser la suma de tres culturas (musulmana, hebrea y cristiana) que dejaron su huella arquitectónica, artística y cultural. Perderse por sus callejuelas y caminar por sus empinadas cuestas es una experiencia que el visitante seguro recordará por mucho tiempo.

Una de las opciones más atractivas para disfrutar de la ciudad de otra manera es ir de compras. El centro histórico de Toledo está repleto de tiendas tradicionales con recuerdos y productos típicos (damasquinos, espadas, cuchillos, cerámica, mazapán, etc.). En cualquier rincón es posible hallar alguna de estas tiendas, sobre todo en las zonas monumentales más importantes, pero los ejes comerciales más destacables en este sentido son la calle Santo Tomé y sus alrededores por el barrio de la Judería. Los alrededores del Alcázar (que actualmente alberga también el Museo del Ejército) y de la Catedral también son zonas importantes con este tipo de comercios y, especial mención tiene la Calle Comercio que, partiendo de la Plaza de Zocodover y hasta las proximidades de la Catedral, las tiendas de recuerdos y productos artesanales se funden con grandes tiendas de marca, cafeterías y restaurantes.

Para facilitar el viaje a la ciudad, hasta el 15 de Junio y con motivo de la celebración de esta efemérides, los trenes de alta velocidad AVE conectan directamente las ciudades de Barcelona, Málaga y Sevilla con Toledo, sin necesidad de transbordar en la estación de Madrid-Atocha, además de los numerosos servicios que unen la ciudad con la capital de España en tan sólo 25 minutos. Si deseas prolongar tu estancia en Toledo, su oferta hotelera es de lo más amplia y variada.

Ya no tienes excusa. Toledo y El Greco te esperan. ¡Sólo hasta el día 14!