Turismo en el Japón post-Fukushima

23/06/2014

El 11 de Marzo de 2011 se produjo un maremoto de magnitud 9,0 en la costa noreste de Japón, generando un inmediato tsunami que, con olas de entre 15 y 40 metros, inundó grandes áreas habitadas de la provincia de Fukushima, en donde se encuentra la central nuclear que se vio afectada por fugas de radioactividad y vertidos tóxicos al mar.

seguro_equipaje_erv_japon_tokyo

Además de la tragedia humana que supuso para la nación nipona este maremoto y lo que ocurrió en Fukushima, una de las consecuencias inmediatas fue la caída del turismo, con un descenso del 30% en el número de visitantes frente al año anterior. Sin embargo, más de 3 años después, podríamos decir que la crisis de Fukushima pertenece ya casi al pasado.

La crisis nuclear de Fukushima ha sido la peor desde la de Chernóbil, sin embargo, la dimensión de la tragedia no puede ser comparada a la sufrida por la central rusa en 1986. En Chernóbil, después de 28 años, aún hay más de 2.500 km² a los que no se permite el acceso, mientras que en Fukushima, el área difícilmente recuperable apenas es de algo más de 100 km². Además, el impacto sanitario por radiación tampoco es comparable: no ha habido efectos sobre la salud de tipo temprano, y no se esperan incrementos detectables de otro tipo de daños. Investigadores de la Universidad de Kyoto miden periódicamente las dosis de radiación que reciben los habitantes de tres áreas situadas en la zona entre 20 y 50 km alrededor de la central nuclear de Fukushima. Tras analizar las lecturas de los dosímetros y la radiación recibida por otras vías, los autores concluyen que estas personas están expuestas a una radiación extra similar a la que se recibe cada año de fuentes naturales en cualquier otro lugar del planeta. Por otra parte, muchos elementos volátiles como el yodo han desaparecido ya de la atmósfera por su corta vida y la presencia de otros elementos como el estroncio no es relevante. Alrededor de la central sigue existiendo un perímetro de seguridad de 20 km, pero en las zonas colindantes miles de ciudadanos siguen con sus vidas. Los alimentos y el agua están siendo examinados de forma estricta antes de salir para su consumo (además los japoneses son bastante rigurosos en este tema) y no hay restricciones de ningún tipo, las tiendas están abastecidas y no se ha registrado ningún problema al respecto.

seguro_equipaje_erv_japon_turismo

Se puede decir, por lo tanto, que en el país la situación sanitaria está prácticamente bajo control. Los escapes de los reactores consiguieron pararse a tiempo y, poco a poco, Japón ha retornado a la normalidad, con su capital recibiendo a sus viajeros de negocios y el país en general recibiendo turistas de todo el mundo, pero particularmente asiáticos (coreanos, taiwaneses y, sobre todo, chinos). El hecho de que el Comité Olímpico Internacional se decidiera por Tokio como sede de los Juegos Olímpicos de 2020 supone, ante la opinión pública mundial, un voto de confianza en Japón y en su seguridad, y un fuerte respaldo a su inmediata “resurrección” turística, existiendo en estos momentos (Junio 2014) mucha demanda “reprimida” de viajar a Japón hasta que la situación post-Fukushima se relajara.

Si, en estos últimos tres años, has ido posponiendo ese viaje soñado al país del Sol Naciente, ahora es el momento de viajar seguro y con total garantía. No es el objeto de este post relatarte todo lo que puedes visitar o conocer en Japón, pero desde luego te adelantamos que será un viaje que no olvidarás en mucho tiempo. Es un país de contrastes, donde la tecnología de vanguardia se codea con tradiciones milenarias. Los nipones, que usan multitud de gadgets y aparatos electrónicos en su rutina diaria no han perdido el contacto (ni el respeto) por la naturaleza, ni su espiritualidad, que aplican a muchos actos de su día a día. Los rituales y ceremonias abundan desde para servir una simple taza de té hasta para rendir homenaje a los antepasados en templos o santuarios.

Con el idioma, tranquilos. Aunque no entiendas nada de su lenguaje ni de su escritura kanji, en Japón el inglés está muy extendido (y el español, cada vez más) y la gente está muy predispuesta a ayudar al visitante foráneo. Eso sí, la educación, con reverencia incluida, siempre por delante. Como debe ser, ¿no?

En cuanto a alimentación, podríamos darte una frase para recordar: “No sólo de sushi y pescado vive el japonés”. Olvídate de tópicos y sumérgete de lleno en una gastronomía rica en carne (ternera, pollo, cerdo, caballo), verduras, pasta y, por supuesto, arroz. Y de postre, fruta, como nosotros. Muy importante es la disposición de los elementos de la mesa: todo tiene que guardar una perfecta armonía visual, una agradable presentación, que hará del disfrute de los alimentos una experiencia casi mística, de conexión con la naturaleza, proveedora de esos productos.

Prepara tu viaje y tranquilo, sobre la posibilidad de que haya nuevos terremotos… realmente, eso nadie lo sabe, lo que sí está claro es que Japón es el país más preparado para ellos, contando con diversos medios de prevención sísmica y alertas a móviles para avisar al ciudadano.

¡Buen viaje a Japón!